Falete: «En mi casa no se dice gay, que suena a dieta, se dice maricón que tiene más fundamento»

Bertín Osborne tuvo como invitado en su programa ‘Mi casa es la tuya' a Falete, quien ha recordado algunos episodios de su infancia, de su profesión como cantante, además de la estrecha relación que tenía con su padre o cómo descubrió su condición sexual. Al programa acudió su madre a quien está muy unido el artista.

Por el plató del espacio de Telecinco también pasó Juan ‘El Golosina', uno de los grandes amigos del artista y que se ha encargado de recordar numerosas anécdotas que han vivido juntos. Falete recordó su operación de lipoescultura por la que perdió unos cuarenta kilos.

Sobre sus padres, comentó que «se separaron cuando yo tenía siete años, pero no me afectó para nada porque ellos fueron muy inteligentes, un diez por mi madre», y añadió: «Mi padre viajaba mucho, pero mi relación con él era muy buena ya que era un artista, un hombre de mundo y con una mentalidad muy abierta»

Falete recuerda el duro momento que atravesó con la muerte de su padre, a causa de un cáncer de colon. «Murió conmigo, en mis brazos, hasta el último momento estuvo conmigo; le echo mucho de menos pero seguro que está viendo todo lo que pasa. Se me cae la baba cuando me hablan de él». «Él me enseñó mucho a que yo desarrollase el sentimiento que le pongo a las canciones, y a tener los pies en el suelo. No ha tenido la oportunidad de ver los grandes éxitos de su hijo, pero siempre presumía de mí, estaba muy orgulloso».

Falete debutó con 17 años, acompañando a unos amigos suyos en una gira. «Ahí fue cuando conocí a mi manager, que me llevó al programa de Jesús Quintero, y es donde pegó el pelotazo. Quintero es mi padrino artístico, para mí ha sido una persona muy importante»

El artista también contó cómo descubrió, siendo joven, su condición sexual y cómo se lo contó a su madre: «A mí las niñas solo me gustaban para jugar con ellas, yo me enamoré por primera vez en el colegio, de un niño», y continuó: «A mi madre se lo conté cuando tenía 12 años, y lo tuve muy claro, era muy valiente. Mi madre me dijo que le parecía bien, se lo tomó muy bien» y, en tono de broma, apuntó: «En mi casa no se dice gay, que suena a dieta, se dice maricón que tiene más fundamento».

Sobre cómo le han tratado en algunas publicaciones, explicó que «me sentó muy mal que se empezase a hablar de mi vida privada. Te empiezas a preguntar por qué, ya que esta gente no me conoce, y qué libertad tenían para hablar de algo que era mentira».

Fuente: El Norte de Castilla