El Puente Colgante, a la espera de su peatonalización

La propuesta de peatonalización del histórico Puente Colgante, el segundo paso sobre el Pisuerga que fue habilitado en la ciudad en un más que lejano 19 de abril de 1865, colea desde el cambio de aires del equipo de Gobierno municipal con la idea, a petición del Área de Movilidad, de mantenerlo abierto tanto al tránsito de viandantes, claro, como al de bicicletas. Pero eso es, por ahora, un proyecto a medio plazo, aunque con visos de llevarse a la práctica, según reconocen distintas fuentes municipales.

El puente, rehabilitado con su configuración actual hace más de veinte años (1997), cuando fue colocada la rejilla de ‘tramex’ de la calzada, al igual que la capa de hormigón de las aceras, continúa por el momento siendo sometido a continuos parches por parte de los operarios municipales para garantizar su conservación como «la seguridad» para peatones y conductores.

La última intervención tuvo lugar en la mañana de ayer, entre las 9:00 y las 13:00 horas, tiempo que permaneció cortado al tráfico, para «sustituir un pequeño tramo de la capa de hormigón de la acera de la derecha (en sentido a la avenida de Salamanca), cambiar algunas bombillas led que se habían fundido y darle un repaso a la rejilla de trámex», resumieron fuentes del Área de Conservación, cuyos operarios llevan a cabo «dos o tres intervenciones de mantenimiento cada año».

El material que presenta peor estado es precisamente el utilizado en las aceras durante la reforma llevada a cabo en 1997, cuando «se colocó una capa muy fina de hormigón que está sufriendo continuos hundimientos que reparamos cada año». De ahí que los técnicos municipales, a la espera de la posible peatonalización de esta infraestructura catalogada, estudian «colocar unas chapas soldadas con un tratamiento antideslizantes en las dos aceras».

La rejilla central, que lleva veintiún años soportando el tráfico rodado, «está en mejores condiciones, aunque también es revisada periódicamente para asegurarla con algunos puntos de soldadura». Todo ello al margen de las continuas intervenciones del Servicio de Limpieza para eliminar las pintadas que a día de hoy de nuevo afean el puente.

El paso, después de la última intervención, fue reabierto al tráfico a las 13:00 horas de ayer, aunque se mantiene cortada la acera de la derecha para que fragüe el hormigón.

Fuente: El Norte de Castilla