El estilo Janoska llega a España

Tres hermanos y un cuñado que tocan dos violines, piano y contrabajo son las curiosas coordenadas de un cuarteto nada clásico por su instrumentación ni por su repertorio. El Janoska Ensemble, hijo de la tradición austro-húngara, debuta en España este sábado, en el ciclo que organiza Juventudes Musicales en Valladolid. Llegan al Teatro Calderón tras una gira por Japón. Siempre que sus compromisos con la Filarmónica de Viena se lo permiten pasean por el mundo su ‘Janoska Style’, su estilo da nombre al disco grabado para el sello amarillo, Deutsche Grammophon.

«Nuestro estilo sintetiza nuestra visión de la música clásica, a la que queremos dar un aire fresco, festivo, con nuestra improvisaciones. Eso era algo completamente normal en el barroco, se improvisaban cadenzas no escritas frente a la clásica de hoy en la que parece que todo está cerrado. Queremos devolverle esa espontaneidad y aunque somos de formación clásica, mezclamos todos los estilos, tango, jazz, pop, tocamos todo», explica el cuñado.

Con su disco premiado dentro de un sello identificado con la clásica más clásica, Julius, casado con una hermana Janoska y convertido en el portavoz de la familia, aclara «tocamos a un nivel muy alto pero con un directo distinto. En un concierto al uso, el público entra, escucha, unos tocan y otros aplauden al final. Nuestros conciertos son interactivos, se puede aplaudir cuando quiera el público, o marcar el ritmo con sus dedos o con sus pies. Normalmente tras el concierto se nos acerca la gente con una energía nueva a decirnos que están felices. En mi opinión no hay música clásica o jazz, u otros estilos, sino buena y mala música. Estamos influenciados por la música popular, por la klezmer, por el tango, sumamos todo».

Los músicos fueron antes que el cuarteto. Todos son solistas, «ni siquiera tenemos un primer o segundo violín, sino que uno es más dado al virtuosismo y otro trabaja más la improvisación. Frantisek al piano marca el ritmo y logra la armonía de todos. Hemos probado con otros músicos, con guitarra, pero nuestra formación ideal es esta. Quizá sea también una cuestión personal, ellos tocan juntos desde pequeños y yo me uní hace diez años».

Buena parte de las obras de sus programas tienen dos autores, pueden partir de Johann Strauss o de Piazzolla y añaden sus arreglos. «Todos lo hacemos tocando, pero quien lo plasma en la partitura es Frantisek. Siempre estamos abiertos a las ideas de unos y otros, pero es el pianista quien trabaja el pentagrama».

Fuente: El Norte de Castilla