Acordonado de nuevo un edificio histórico de Zorrilla por el mal estado de la fachada

El cartelón que anunciaba la venta del bloque al completo fue retirado hace unos años, si bien sus propietarios reconocen que aún está en el mercado el más que centenario edificio situado en la esquina del Paseo de Zorrilla con la calle Magallanes, cuyo perímetro volvió a ser acordonado a primera hora de la mañana de ayer, al igual que ocurrió hace cuatro años, después de que su histórica fachada catalogada volviera a escupir cascotes, incluidos algunos de un tamaño considerable, sobre la vía pública.

Tanto es así que tuvieron que intervenir los Bomberos para asegurar el exterior del inmueble antes de que la Policía Municipal procediera a vallarlo y a precintarlo ante el riesgo evidente para los peatones.

Una obra de Ortiz de Urbina

El edificio, proyectado en 1904 por el maestro de obra Antonio Ortiz de Urbina, autor junto a su padre, Jerónimo, de buena parte del patrimonio arquitectónico de la ciudad entre mediados del siglo XIXy el primer tercio del XX, hace chaflán en la esquina de Zorrilla con Magallanes, con entrada por el número 1 bis de esta última, y cuenta con tres alturas a la vista y una cuarta en la cubierta. Sus últimos inquilinos abandonaron sus más que centenarios muros a comienzos de 2011, cuando cerró sus puertas la tienda de congelados del bajo (5 Océanos) y sus propietarios, cuatro hermanos –su padre lo adquirió en los años cuarenta–, decidieron ponerlo a la venta.

«No lo tenemos anunciado, aunque continúa en venta, a la espera de la aprobación definitiva del nuevo Plan General de Ordenación Urbana para saber exactamente lo que se puede y no se puede hacer con él», reconocieron ayer los dueños, quienes aclaran, y así lo confirman fuentes municipales, que «inicialmente debe conservarse la fachada y todos sus elementos –no su interior–». Aún así confían en que puedan «encontrar una solución similar a la del Lucense», situado unos metros más adelante, en la esquina del propio Paseo de Zorrilla con la calle Puente Colgante, en un solar en el que está ya en fase de construcción un bloque de viviendas en el que, al margen de conservar la fachada, sí se permite un edificio de seis alturas detrás. Eso facilitaría su venta y rehabilitación.

Fuente: El Norte de Castilla